Generando reputación

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Generar confianza. Ese es uno de los objetivos principales de toda comunicación empresarial. Así de simple y así de difícil. Aquellos que trabajamos en el ámbito de la comunicación, nos centramos en lograr que clientes, inversores, gobiernos, los propios empleados… confíen en nuestra empresa, de modo que –respectivamente– nos recompensen con la compra de productos o servicios, nos presten sus recursos económicos, promulguen una legislación favorable o realicen su trabajo con un sentimiento mayor de orgullo y pertenencia.

No es de extrañar, por tanto, que Dircom, la asociación española de directivos de comunicación, haya elegido como lema de su último Congreso el de “Recuperar la Confianza”, algo fundamental dados los tiempos que corren y tras varios años de crisis económica en nuestro país. Solo desde un clima de confianza renovada –en las instituciones y en las empresas de nuestro país, sí, pero también en nosotros mismos— se puede afrontar el futuro con optimismo.

Son varios los significados que atribuye la RAE al verbo “confiar” que podemos aplicar a la actividad empresarial. En una primera acepción, la RAE habla de “encargar o poner al cuidado de alguien algún negocio u otra cosa”. También habla la RAE de “depositar en alguien, sin más seguridad que la buena fe y la opinión que de él se tiene, la hacienda, el secreto o cualquier otra cosa.” No sé a vosotros; a mí, estos dos significados me hacen ver hasta qué punto el funcionamiento de nuestra estructura socio-económica reside en la confianza –o falta de confianza– que tenemos en aquellos que lideran las organizaciones. En eso que la RAE llama “buena fe” y “opinión [positiva]”; es decir, en eso que en el ámbito de la comunicación habitualmente denominamos reputación.

ECM2014

Generar y mantener la confianza” es también uno de los aspectos que los directores de comunicación europeos han venido señalando como prioritarios en los últimos años. Así lo señala el European Communications Monitor, el principal estudio sobre el estado y las tendencias de la gestión de comunicación en Europa organizado por la European Public Relations Education and Research Association (EUPRERA) junto a la European Association of Communication Directors (EACD) y realizado en España con la colaboración de Dircom.

Podríamos decir, pues, que generar y mantener la reputación de las empresas y sus líderes es una de los principales cometidos del director de comunicación. Aunque, no nos engañemos, la base de la confianza –o de la reputación— debe residir en una conducta corporativa ejemplar. La comunicación sin que exista un comportamiento empresarial responsable es como una crema antiarrugas en una cara senil. Sirve de muy poco

Durante una intensa jornada de trabajo, el Congreso de Dircom ha abordado desde distintos ángulos cómo se puede promover dicho clima de confianza. Empresas de la talla de SEAT o Iberia, del ámbito de la comunicación (Marco de Comunicación; Llorente y Cuenca), y la medallista paralímpica Gema Hassen-Bey nos han enseñado a todos cómo transmitir confianza y generar optimismo e ilusión en torno a proyectos empresariales y personales.

Gema_Abantos

El caso de Gema [@GemaHassenBey] es, sin duda, la mejor ilustración de cómo con confianza en uno mismo –y en los demás– se pueden superar todo tipo de barreras y se pueden alcanzar metas que a priori podrían parecernos lejanas. Porque un tercer significado que atribuye la RAE al verbo “confiar” es el “esperar con firmeza y seguridad” ¿Alcanzar la cima del Kilimanjaro en silla de ruedas? ¡Por qué no! ¡Ánimo y mucha suerte, Gema!

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